QUERIDO DIARIO:

El nuevo pescador

Me desperté con un hambre feroz y dejamos Harvey y yo una bandeja vacía de trozos de pescado que habían recogido la noche anterior, luego limpiamos los platos de los pescadores mas mayores que estaban faenando y cortamos lonchas de tocino para el almuerzo, fregamos el castillo de proa, llenamos las lámparas de queroseno, subimos agua y carbón para el cocinero y exploramos la bodega de proa, el almacén del barco.

El día es perfecto otra vez: tranquilo, templado y sin una nube y Harvey respiró profundamente hasta llenarse el aire de los pulmones.

El mar azul estaba lleno de velas y de doris.

Mirando los barcos cercanos dije:

-Cuando papá tiene ese gesto desconcertante es que se le está ocurriendo alguna idea importante. Apuesto el sueldo a que pronto nos va a llevar a un caldero. Papá conoce bien el bacalao,y la flota lo sabe. ¿No ves cómo llegan uno a uno, como el que no busca nada en particular, pero siguiéndonos todo el tiempo? Ese que esta hay es el Prince Leboo, un barco de Chatham; ha aparecido anoche.

Mi padre estaba mirando hacia delante,con una pipa en la boca, estaba examinando un bacalao de veinte libras, luego se dirigió a nosotros y se quito la pipa de la boca.

– Papá-dije yo-, ya hemos terminado nuestra tarea. ¿Podemos ir a pescar?

-Sí, claro pero no con esa ropa-dijo mi padre.

Cuando dijo eso me puse detrás de Harve y lo lleve al camarote, cuando nos cambiamos, fuimos a cubierta y nos metimos en un pequeño dory llamado de «Hattie S.». Luego nos pusimos a remar y empezamos a pescar, mientras tanto hablamos de su de padre y de su vida en general.Luego de repente la marea empezó a azotar el dory y cuando paro vimos alrededor de el dory aun halibut y lo pescamos. Cuando volvimos fuimos con Penn y empezamos a hablar. Después de un rato largo pusimos la mesa para cenar y al terminar icamos los dory´s y nos fuimos a dormir.

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